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Vaginitis, un problema que merece atención

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Aunque muchas evitan hablar del tema y lo que es peor no prestan atención a ciertas molestias y/o síntomas, lo cierto es que la vaginitis es más frecuente de lo que se cree.

Esta afección, también llamada vulvovaginitis, es una inflamación o infección de la vagina, que puede afectar la vulva, es decir la parte externa de los genitales de la mujer.

“La vaginitis suele ser una patología común, especialmente en las mujeres en edad reproductiva. Ocurre, por lo general, cuando hay un cambio en el equilibrio de bacterias o levaduras que normalmente se encuentran en la vagina”, explica el médico ginecólogo y obstetra, Ronald Aparicio de la clínica Los Olivos.

Tipo de vaginitis

Según el especialista consultado por M, hay diferentes tipos de vaginitis y tienen distintas causas, síntomas y tratamientos.

La vaginosis bacteriana es la infección vaginal más común en las mujeres entre 15 y 44 años.

“Ocurre cuando hay un desequilibrio entre las bacterias “buenas” y “malas” que normalmente se encuentran en la vagina de una mujer. Muchos factores pueden cambiar el equilibrio de estas bacterias, incluyendo:

• Tomar antibióticos

• Duchas vaginales

• Usar un dispositivo intrauterino

• Tener relaciones sexuales sin protección con una nueva pareja

• Tener muchas parejas sexuales

Las infecciones por cándida (candidiasis) ocurren cuando demasiada de esta levadura crece en la vagina. Su nombre científico es cándida. Es un hongo que vive en casi todas partes, incluso en el cuerpo. Puede tener demasiado crecimiento en la vagina debido a:

• Antibióticos

• Embarazo

• Diabetes, especialmente si no está bien controlada

• Uso de corticoides

La tricomoniasis también puede causar vaginitis. Se trata de una enfermedad de transmisión sexual común causada por un parásito.

También hay las vaginitis alérgicas si la mujer es sensible a ciertos productos como aerosoles vaginales, duchas, espermicidas, jabones, detergentes o suavizantes de telas. Pueden causar ardor, picazón y secreción.

Los cambios hormonales también pueden causar irritación vaginal. Por ejemplo, en la mujer embarazada o amamantando, o durante la menopausia.

Síntomas

Los síntomas dependen del tipo de vaginitis que padezca la paciente (bacteriana, hongos o parásitos), explica Aparicio.

“En la vaginitis bacteriana, es posible que no se presenten síntomas, pero también la paciente puede presentar un ligero flujo vaginal blanco o gris. Puede haber olor, similar a pescado, especialmente después de tener relaciones sexuales”, dice Aparicio.

Las infecciones por levaduras producen una descarga espesa y blanca de la vagina, que puede parecerse a leche cortada. La descarga puede ser acuosa y a menudo no tiene olor. Generalmente causan enrojecimiento y picazón en la vagina y la vulva.

“Con la tricomoniasis es posible que la paciente no tenga síntomas. Si los tiene, estos incluyen picazón, ardor y dolor de la vagina, y la vulva. Puede presentar también ardor al orinar y podría haber una descarga color gris verdosa que puede tener mal olor”, dice.

Diagnóstico y tratamientos

El diagnóstico se realiza preguntando si hay síntomas como picazón genital, flujo vaginal o fetidez. Para averiguar la causa de los síntomas, el médico debe hacer una historia clínica de la paciente, también debe realizar un examen pélvico, observar el flujo vaginal, notando el color, consistencia y si hay olor. La muestra del flujo vaginal se la estudia bajo el microscopio. En algunos casos, es posible que se necesiten más pruebas.

En cuanto al tratamiento, el especialista explica que éste dependerá del tipo de vaginitis que se encuentre en la paciente.

“La vaginitis bacteriana se trata con antibióticos. Pueden ser orales sistémicos, vaginales en óvulos o cremas. Mientras dure el tratamiento se debe usar condón si se van a tener relaciones sexuales, o mejor durante ese periodo no tener relaciones”, asegura el especialista.

Los tratamientos para levaduras son antimicóticos, orales o bien vaginales en óvulos o cremas.

En la tricomoniasis se suele utilizar un antibiótico de dosis única que debe tomar la paciente y su pareja para prevenir el contagio de la infección a otros y para evitar que la persona vuelva a infectarse.

“Si la vaginitis se debe a una alergia o sensibilidad a un producto, se debe determinar qué producto está causando el problema. Puede ser un producto que comenzó a utilizar recientemente. Una vez que se averigüe, hay que dejar de usarlo”, dice Aparicio.

Si la causa de la vaginitis es un cambio hormonal, el médico podría recetar una crema de estrógeno para ayudar con los síntomas.

¿Se puede prevenir?

El especialista nos da los siguientes tips para ayudar a prevenir la vaginitis:

• No hacerse duchas vaginales ni usar desodorantes íntimos

• Usar condón a la hora de tener relaciones sexuales

• Evitar ropa que mantenga el calor y la humedad

• Utilizar ropa interior de algodón

Ante cualquier duda o síntoma, no dudes en acudir con un ginecólogo.

Es importante tratar la vaginitis bacteriana y la tricomoniasis, ya que cualquiera de ellas puede aumentar el riesgo de contraer el VIH u otra enfermedad de transmisión sexual. Si la paciente está embarazada, la vaginitis bacteriana o la tricomoniasis pueden aumentar el riesgo de trabajo de parto prematuro y nacimiento prematuro.

Fuente: lostiempos.com